Cielo nocturno

Imagino que estarán familiarizados con ese sentimiento tan peculiar que te llena cuando dedicas tiempo a admirar el cielo nocturno.

Esa sensación de suave bálsamo que la complicidad del cielo te brinda; el anonimato te inunda y mientras estés perdido observándolo no eres mas que un punto más en su inmensidad, te conviertes en parte de esa inmensa capa negra.

Mientras no eres nada mas que abstracta negrura, puedes repasar tus ayeres, para descubrir  cómo es que la suma de todos ellos se integran para convertirse en tu aquí y ahora. Así puedes aprender fórmulas que difícilmente serían coherentes en otros contextos.

Un enorme lienzo negro se tiende ante tí, donde puedes trazar ideas, bosquejar futuros, modificar actualidades y si no te gustan, con un simple movimiento de la mano puedes volver a empezar, puedes regresar al paso anterior y rediseñar lo que consideres necesario.

Cuando navegas sin rumbo existe un faro cuyos cráteres y blancura te pueden ayudar a recuperar el camino, ya sea que te bañes en su tersa luz para obtener el alivio de la soledad, o que se convierta en el vértice de un triángulo que te acerca a los ojos que en la distancia también la admiran.

Moviéndote en ese enorme oceano negro puedes descubrir todo tipo de cosas, pueden aparecer ante tí terribles quimeras, hadas con luminisencia de sabiduria, sirenas húmedas de pasión, ingeniosas voces revestidas de eurekas, fantasmas con maleta de abonero o suspiros ahogados del pasado.

Mientras observas los puntitos luminosos que conforman el tejido de la noche, puedes irles dando nombres a tus propias constelaciones, puedes ir dando jerarquías a tus propias cosmogonías, puedes ir acomodando tu pasado en sus diferentes órbitas.

Y cuando el aire frío de la madrugada te despierta, te das cuenta que llevas horas perdido en tu interior, siendo el cielo nocturno nada más el pretexto de la imaginación.

La Condesa

Alta, delgada, de pelo negro y rizado, con los ojos brillantes, la sonrisa de concurso y esa voz ronquita que le dá un toque super sexy, Lore no ha cambiado mucho; quizá un par de kilos más y distribuidos perfectamente.

Para mi fortuna, me la he encontrado en la calle después de 17 años de haberle perdido la pista. Intercambiamos apuradamente números telefónicos pues su esposo la esperaba en la camioneta con una cara de no muy complacido, quizá por el apretadísimo abrazo con el que me saludó.

Una hora después recibí su llamada para preguntarme si esa noche podríamos cenar juntos, no les necesito decir que respondí con una afirmación del tamaño del mundo.

Tras mi emoción inicial, me golpeó la posible realidad de la cena: Lorena y yo, contando viejas anécdotas, riendo pletóricamente y explicándole el quién, el cómo y  el porqué de cada cosa a su esposo, sin tocarnos mucho porque como dice aquella frase: “Fuel and matches” Continuar leyendo “La Condesa”

El trofeo

Internet es como una maquinita de chicles, nunca sabes de qué color te sale hasta que lo tienes frente a tí.

Y me ha tocado una bio-diversidad realmente interesante, pero cuando te ví, la verdad es que no lo creía.

¡¡FUCKIN’ UNBELIEVABLE!!

No tenías foto en tu perfil, así que por default, hubieras quedado fuera de inmediato. Cuando llegó tu petición, lo primero que me llamó la atención fue tu ortografía, parece que un graffitero con gusto por el regetón, te enseñó a escribir. Continuar leyendo “El trofeo”

Velocidad o confort

Amplias caderas, acinturada, piernas grandes y golosas, redondeados y bastos senos. Frase perfecta para definir este tipo de mujeres “¡Mientras más carne, máyor es el pecado!”  Hechas para el confort, diría el finado Carlitos.

Piernas largas y delgadas, caderas pequeñas pero paraditas, un torso fuerte y marcado y senos pequeños, eran las características de las “Aerodinámicas” según la categorización de Carlitos.  La frase para definirlas: “La carne pegada al hueso, siempre es grata al paladar”.

A continuación mi personal experiencia al respecto. Continuar leyendo “Velocidad o confort”

Esta noche

Esta noche me he propuesto
beberme entera tu mirada,
cobijarme con tus besos,
tornar tu vientre en mi almohada.

Ser aquel que te reconforta,
el que te seduce el alma,
ese que venza tus miedos,
quien te bese de madrugada.

Esta noche me he propuesto
borrar todos tus fantasmas,
para despertar la pasión
que tienes en tí guardada.

Tatuarme tu sonrisa,
aclarar tu mirada,
liberar la mariposa
en tu corazón atrapada.

Esta noche me he propuesto
convertirte en mi amada.

 

 

El arte de caminar

Tras conocernos por internet (¿Seguro debe haber otras formas, no?) y chatear un par de ocasiones, quedamos de vernos en un café rimbombante para ver si la química se hacía presente.

La verdad es que no sabía bien a bien qué esperar, me habías mandado una foto de hace unos años, la plática si bien era interesante a veces se atoraba un poco, la primera ocasión que me llamaste no pudimos charlar mucho pues estaba ocupado, las llamadas subsecuentes tampoco fueron de antología que digamos, así que yo iba a ver qué salia.

Mientras te esperaba, comencé a leer un libro que acababa de comprar, resultó mejor de lo que esperaba así que a los 5 minutos estaba embebido en él. A los 20 minutos, tu llamada me sacó de trance:

-“Voy retrasada, pero llego en 5 minutos”-

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La luna del bajío

Cobijado por una luna llena espectacular, llegué a la fuente donde habíamos quedado de vernos.

Me recibiste con una sonrisa franca que me hizo sentir confortable, tus ojos de avellana estaban llenos de nerviosismo e incredulidad, pues habíamos compartido muy poco, unas cuantas horas a lo mucho, y aquí estábamos en el lugar menos pensado con toda la noche por delante para descubrirnos.

Durante la cena, las ocasiones para reir no faltaron, nuestras miradas fueron saciando su curiosidad, las historias fueron acompañantes perfectos para nuestros platillos, que al igual que las palabras eran abundantes y deliciosos. Nuestras inquietudes poco a poco se fueron desvaneciendo dando paso a la curiosidad y abriendo interesantes posibilidades.

Al llegar el postre, estaba cierto de querer pasar más tiempo contigo, aunque tus ojos me secundaban, aún me quedaba la duda si era mutuo el interés. En cuanto subimos al auto disipaste la duda con tu beso urgente, sorpresivo y apasionado que marcó el rumbo de la noche. Continuar leyendo “La luna del bajío”

Una nueva piel

El deseo de descubrir nuevas texturas, una nueva topografía, el olor particular, su humedad y su sabor van creciendo con cada prenda que le quito, es casi como abrir un regalo de navidad.

Aunque hayas hecho lo mismo “N” veces, siempre es un placer descubrir una nueva piel. Recorrerla para encontrar sus particularidades, dejarte recorrer por estos nuevos labios, hacer el mapa de los rincones de su cuerpo, encontrar los puntos álgidos de su sensualidad, aprender los recovecos que tiene para mostrarte, descubrir su peculiar forma de gemir, de tocar, de sudar.. Continuar leyendo “Una nueva piel”

El Arcadia

Gracias a los comentarios de Lau (¡¡Acá el chisme!!), recordé mi primer visita a un cine porno,  y creo que es una excelente anécdota para postear.

Mi edición de “Violación en Polanco” era la más chichinfla, de papel revolución y con una pésima ilustración. Recuerdo haberla comprado en el rebusque de Gandhi y pagué 35 pesos. La verdad es que ni el precio, ni la edición le hacían justicia al contenido, la empecé a leer justo después de salir del rebusque, no pude soltar el libro hasta terminarlo.

La parte del “Cine de piojito” se me hizo verdaderamente interesante así que me propuse visitar uno de estos cines para adultos, tarea no tan sencilla tomando en cuenta que yo tenía 16 o 17 años y con una cara de escuincle que no me ayudaba para nada.

Así pues me dejé crecer un poco la barba y bigote..  semana y media después y maldiciendo mi lampiña piel, me armé de valor y tomé el metro rumbo al Arcadia. Una vez allí con paso firme y decidido me enfilé a la taquilla, iba a entrar, lo tenía que hacer, no hay vuelta de hoja.. porqué chingaos no me van a vender un boleto, a huevo, a huevo.. ¡¡ooh mira, unas maquinitas!!! Continuar leyendo “El Arcadia”

Literótica | La Historia de O

Su nombre es el más corto posible,  es al mismo tiempo abreviación y una representación visual: O

Abreviación de: Objeto, Orificio
Representación visual de sus orificios, los que siempre deben estar abiertos y listos.

Durante un trayecto en taxi el amante de O le va desnudando, dejándole las caderas, el vientre y los senos libres. Está preparada para su iniciación en el castillo de Roissy.

Tras su arribo al castillo se suceden una serie de escenas donde O es fustigada, utilizada, amarrada y azotada. La primera noche en el castillo, es instruida por su amante y 3 hombres más en las particularísimas costumbres de su nuevo hogar, donde ha perdido el derecho de negarse, de cerrar las piernas o de no ser violada repetidas ocasiones. O ha sido convertida en un orificio, que siempre debe estar presente ante cualquiera que así lo deseé. Continuar leyendo “Literótica | La Historia de O”