Madrugadas sabor naranja

En las noches he recorrido una y otra vez la blancura de tu piel. Mis dedos te han acariciado en busca de los puntos que te producen latigazos de electricidad.  He escuchado tus latidos acelerarse, al tiempo que elevas tu voz para recibir con un grito otro orgasmo.

Tu pelo me ha dado enorme placer, al acariciarlo y descubrir su suave tacto, al esconder mis dedos en él mientras tu boca me engullía, al usarlo de rienda mientras cabalgábamos, al oler su delicioso perfume, al descubrirle furtivas gotas de mi simiente, al saborearlo mientras mordía tu nuca, al verlo alborotado, sudoroso y confundido.

En las noches has florecido, te has abierto completamente. Me has dejado descubrir tus secretos, tus pensamientos, tus sabores y tu mirada. No has dejado un solo resquicio sin que me lo brindaras, por dentro y por fuera me has permitido recorrerte a placer, desde tu pasado hasta tu vulva. Continuar leyendo “Madrugadas sabor naranja”

Idea Nocturna | Beautiful Agony

Por allí del 2004-2005 me encontré con una página muy interesante, que mostraba videos de sus suscriptores masturbándose.

De primera instancia parecería un poco grotesco, sin embargo poco a poco descubrí que la página tenía una visión casi poética sobre el orgasmo, en ese entonces acompañaban a los videos algunas citas de poesía erótica que iban perfecto. Continuar leyendo “Idea Nocturna | Beautiful Agony”

El placer licuante

Comienza cuando me regalas tu sonrisa, justo antes de asaltarme con un beso juguetón, pícaro, ansioso por recordarme tu esencia, siempre tan fluida y líquida.

Al toque de tu piel comienzan a efervecer en mi interior sensaciones que nacen como pulsos eléctricos y pronto se transforman en un riachuelo, reconociéndote y confirmando nuestra afinidad.

Un velo protector e invisible cubre tu cuerpo, mis manos comienzan a retirarlo, ellas conocen la forma de liberar esa delicada pieza de arte que poco a poco va quedando expuesta al río de emociones en que has tornado mi interior.

Nuestros pulsos acelerados, al mismo ritmo podría apostar, marcan el movimiento de nuestros cuerpos, contenedores de dos marejadas iguales y separadas que buscan una forma de reencontrarse. Continuar leyendo “El placer licuante”