-“Buenas tardes, señorita, tengo cita con la Doctora N, a las 4:00 pm”- Anuncié a la recepcionista.
Mientras ella revisaba la agenda en su computadora, yo daba un vistazo a la elegante sala de espera en la que se encontraban dos personas cómodamente sentadas, disfrutando de un café.
-“La Dra. lo recibirá en un par de minutos, si gusta tomar asiento”- Decidí sentarme en un sillón un poco apartado, donde podría esperar tranquilamente.
Mientras tanto decidí, re-leer la breve conversación que me había traído aquí:
-“Le confirmo su cita con la Dra. N, hoy a la s 16:00 hrs. favor de confirmar su puntual asistencia”-
-“Gracias, les confirmo que estaré allí a las 4:00 pm, sin falta” –
-“Perfecto, lo esperamos. Le confirmo dirección del consultorio..”-
La presencia de la chica de recepción me hizo levantar la mirada. -“Si gusta seguirme por favor, la Dra. está lista para recibirlo.”- Asentí y seguí la delgada figura de la chica que me llevó hasta la puerta del consultorio, la cual abrió ceremoniosamente mientras me obsequiaba una amplia sonrisa.
Mientras cerraba la puerta, la Dra. N. me hizo la indicación con la mano que tomara asiento en uno de los sillones individuales y que esperara un minuto, pues ella estaba al teléfono.
Continuar leyendo “La Doctora N”
