Una joya escondida

Hace un par de años estuve trabajando en un proyecto en donde conocí a Evelia, una chica de 21 años, de estatura mediana, pelo largo, negro, muy bonito que siempre peinaba con un fleco que ocultaba su rostro. Siempre se vestía muy conservadora, no charlaba mucho acerca de otro tema que no fuera laboral y era famosa por su mal genio y su eficiencia en el trabajo.

 Su compañera de departamento era el reverso de la moneda: Alta, delgada, guapísima, muy sexy en su vestimenta sin perder la elegancia, por supuesto era la joya de la corona en esa oficina y como era soltera, todos andaban tras de ella, así que sus múltiples compromisos sociales le dejaban muy poco tiempo para el trabajo, por lo que Eve siempre estaba con papeles hasta la naríz, trabajando por las dos. Continuar leyendo “Una joya escondida”

Los condones satánicos

Esto me sucedió el sábado y la verdad creo que es bastante hilarante, ya me dirán ustedes que opinan.

Hace un par de semanas conocí a una chica con la que hubo química desde el principio, chatear con ella es muy divertido y el tiempo se va volando, quedamos de conocernos para tomar un café, ir al cine o cualquier pretexto.

Así que finalmente estábamos juntos en persona, al igual que la charla en el msn, bastante fluída y amena, nuevamente el tiempo voló y cuando nos dimos cuenta ya eran las 12 de la noche así que era tiempo de decidir hacía donde encaminaríamos nuestros pasos.

Ella me ofreció posada en su casa como si fueramos amigos desde hace mucho tiempo. Al llegar nos sentamos en el sofá y seguimos los juegos, las bromas y la plática, tras un buen rato allí me ofreció algo de beber.. pero resulta que lo único que había en su refrigerador eran 5 frascos de mayonesa (larga historia) así que salimos al Oxxo más cercano para comprar algo de comer y beber.

Por alguna cuestión del destino el Oxxo que esta a cuadra y media de su casa estaba cerrado, así que con sombrilla en mano decidimos caminar las 4 cuadras al 7 Eleven donde encontraríamos algo de beber. Continuar leyendo “Los condones satánicos”