Hace un par de años estuve trabajando en un proyecto en donde conocí a Evelia, una chica de 21 años, de estatura mediana, pelo largo, negro, muy bonito que siempre peinaba con un fleco que ocultaba su rostro. Siempre se vestía muy conservadora, no charlaba mucho acerca de otro tema que no fuera laboral y era famosa por su mal genio y su eficiencia en el trabajo.
Su compañera de departamento era el reverso de la moneda: Alta, delgada, guapísima, muy sexy en su vestimenta sin perder la elegancia, por supuesto era la joya de la corona en esa oficina y como era soltera, todos andaban tras de ella, así que sus múltiples compromisos sociales le dejaban muy poco tiempo para el trabajo, por lo que Eve siempre estaba con papeles hasta la naríz, trabajando por las dos. Continuar leyendo “Una joya escondida”

