A veces la realidad supera la fantasía

Durante un tiempo M y yo estuvimos en contacto, primero vía messenger y después por teléfono. Comenzó con un poco de apatía porque ambos teníamos mucho trabajo y para qué mentir, no muchas ganas.

Pero poco a poco se fué dando mayor empatía, ahora que leo nuevamente los mails, las despedidas pueden contar la historia por si solas:

-“bye, un saludo.”
-“cuídate, un abrazo”
-“muchos besos”
-“un abrazo apretado y muchos besos”
-“muchos, muchos besos bb”
-“muchos besos de los que te gustan”

Al ir evolucionando esta amistad, íbamos pasando más y más tiempo en el mess, en el teléfono hablando de muchas cosas y nada a la vez, lo que no faltaba era el cachondeo, ligerito en un principio y bastante explícito al final.

Por cuestiones de horarios e imprevistos y un poco de temor de su parte, habíamos aplazado el encuentro en algunas ocasiones, nuestras llamadas ya kilométricas terminaban invariablemente en suspiros, gemidos y ronroneos. Continuar leyendo “A veces la realidad supera la fantasía”

Labios que derriten

Desde hace años tengo la suerte de conocer a una amiga con la peculiaridad de poseer labios que derriten, acarician y proveen deliciosos momentos, se puede decir que es una persona completamente oral.

Ella es locutora de radio y como tal ha cultivado su voz para expresar estados de ánimo, personalidades y acentos varios. A la par de su voz, que es una delicia, también ha cultivado su lengua, labios y garganta para convertirse en toda una felatríz, una verdadera maestra a la hora de mamar. Con justa razón esta parte de ella, la boca, ha reclamado con el paso del tiempo personalidad y hasta una vida propia, lo que comenzó como una travesura se ha convertido en toda una odisea y una fuente de placer para ella y para los que la disfrutamos:

Continuar leyendo “Labios que derriten”