Durante 6 meses disfruté de la agradable compañía de “J-Lo”, una amiga con unas nalgas simplemente deliciosas, siempre sonriente, siempre propositiva y siempre trabajando para lograr sus metas e ideales.
Si, de repente podría decirse que pecaba (o peca) de idealista y se ofrecía de voluntaria en cuanta actividad social se le pusiera enfrente, siendo médica de profesión yo creo que la parte humana le ganaba, así que no importaba qué, ella le entraba si de ayudar a la gente se trataba.
Alguna vez le serví de modelo para dar un taller sobre sexualidad y cómo poner un condón. En alguna otra ocasión nos disfrazamos de alguna marihuanada exótica para entregar volantes y panfletos acerca de VIH.
Los desayunos a las 7 de la mañana del sábado o domingo siempre eran divertidos pues algo nuevo pasaría, siempre tenía alguna causa social nueva por la que estaba entusiasmada y me invitaba a participar, no siempre aceptaba, pero cuando lo hacía, era muy divertido.

